miércoles, 15 de enero de 2014

viernes, 21 de septiembre de 2012

Guitarra de fuego Por DanPeople

martes, 4 de septiembre de 2012

Relato semanal

La ceniza cayó al cenicero por última vez y lo que queda del filtro de gomaespuma ahora se estruja contra ese pocillo de vidrio; ya no hay más nada que esperar, empieza la acción justo cuando el café se enfrió definitivamente.
"T" ya quedó afuera de todo, "T" esta caminando por ese centro urbano donde se esgrime y disputa el poder; es un radio de 5 cuadras a la redonda en el que se mezclan personajes anónimos como él con vendedores furiosos e incansables, hay carruajes posmodernistas de un progreso que se imprime en algunos papeles pero que también se escupe en tragedias griegas por otros papeles. Nada le importa a "T"; sabe cómo funciona y detrás de dónde correr en caso de emergencia. Pero lo que él no sabe es que ya no forma más parte de eso,que esas palabras no lo incluirán nunca mas, que ya hay otro "T" o "X" o "J"; no importa quién, él nunca fue nada más que un eslabón y para cuando se entere ya va a ser tarde.
"T" va a tener frío y esta vez, como hacía tiempo no le ocurría, verá en el sol una vía de escape a ese fresco consciente e inconsciente a la vez. La fortaleza construida se derrumbó y ya nada va a alcanzar; "T" vagará como una alma en pena en los márgenes de aquel radio que lo vio caminar una y otra vez con paso confiado; será como una droga de la peor, de la que sólo husmeará en sus desechos y sobras. "T" nunca fue feliz y siempre lo supo."No seamos como T" me dijo ella y en eso quedamos.

martes, 27 de marzo de 2012

Dame un poquito de tu amor


Historias de cuando el rock y el fútbol se tiran un centro

Por Facundo Cottet
La década del 90 fue una foto la incoherencia, la locura, el despropósito y todos los excesos juntos. Claro, todos los extremos son malos. A Maradona en los ‘90 “le cortaron las piernas” y así lisiado como estaba, El Diego entraba a la quinta de Olivos y se fotografiaba con el entonces presidente Carlos Menem, se iba de gira con Charly García y “Say no More”. Pero por más que los jarrones y los flashes lo “flasheen”, él nunca perdió esa dosis de ídolo; será el ídolo de los quemados, pero ídolo al fin.

A Maradona nunca le compraron una cuna pero siempre lo acunaron, fue la gente la que lo acunó al diez, fueron los pibes del barrio, fueron los marginados, los expulsados, los relegados, los que vieron en él una identificación propia, algo de qué aferrarse. Era un negro de Villa Fiorito. Los 90 –siempre esa década vacía en nuestro país- pusieron en el tapete una generación desencantada pero que paradójicamente la cantaba a ese desencanto. El manotazo del neoliberalismo dejó a los padres de esos pibes en la calle y los pibes -que ya estaban en la calle porque las fábricas no los tomaban y las facultades estaban lejos de incluirlos- se juntaban. Nace el rock chabón como expresión por momentos de rechazo a toda esta mezcla rara de pesimismo, de viajes al exterior, de ventajismo. Las radios ven un mercado en los pibes (que cada vez son más) y empiezan a pasar bandas como Viejas Locas, La Renga, Caballeros de la Quema, Bersuit Vergarabat, Los Piojos o Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota (aunque estos últimos vienen de tiempo atrás pero se meten también en esta oleada). Y la banda de mi barrio esquivando charcos desde la esquina del infinito y jugando un partido más.
Fue en 1994 cuando Los Piojos editan su segundo álbum (Ay Ay Ay) y en la dedicatoria del disco saludan: “Este disco está dedicado a Diego Armando Maradona”, ese gesto es a lo mejor el inicio de un buen romance. Los Piojos todavía no habían explotado, aun vivían todos juntos en Barrio Jardín (El Palomar) y la canción de Maradó estaba a punto de tirar todo al carajo con el siguiente disco (Tercer Arco editado en 1996). Para esos años Diego ensayaba su retiro una y otra vez, ya no jugaba al fútbol en Ritmo de la Noche pero se calzaba la 10 de Boca (esa casaca polémica que tenía franjas blancas) y en el medio vino a La Plata a jugar un partido a beneficio de la Cruz Roja (algunos platenses pudimos imaginarlo defendiendo los colores Triperos o del Pincha por 45 minutos).

El noviazgo piojoso se oficializó cuando la banda de Andrés Ciro llegó al templo. En 1999 Los Piojos dieron por primera vez tres shows seguidos en Obras Sanitarias (el templo del rock) y allí un ángel diabólico con la diez en la espalda dio la cara y dijo “todos necesitamos cariño”. El resto ya se conoce, el diez tuvo su programa de TV y hará mil locuras más. Los Piojos ya no tocan pero el amor los marcó a fuego, los piojosos que quedan son los testigos de un cariño que no terminará jamás mientras siga sonando Maradó.

La SOPA que nos quieren hacer comer


Reflexiones informativas sobre la Ley Sopa redactada paras para la Revista El Viaje.


La historia es en algunos casos matemática: es decir, sus resultados siempre son iguales. Cuando los que tienen el poder se reúnen nunca corre un aire normal; los poderosos son diez, quince o veinte como mucho, y de las decisiones finales de ese grupo recaen consecuencias en millones de personas, en este caso millones de usuarios. Pero esa categorización -la de usuarios- no significa la inexistencia de derechos y, detrás de cada usuario hay en su extensa mayoría personas.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas proclama en su artículo 19 que “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión” Difusión; de eso se trata, y ese el punto principal que ataca la llamada Ley SOPA.
La Ley Sopa (
Stop Online Piracy Act) es un proyecto de Ley presentado al congreso norteamericano el 26 de octubre del 2011 para resguardar y controlar los intereses de las grandes industrias del entretenimiento en internet (EMI Music Publishing, Warner Music Group, Sony Entertainment, Universal Music son algunas de ellas). Su autor es un muchacho llamado Lamar Smith, un congresista republicano (al igual que la familia Bush) que representa al condado de Texas y quien no es más que un mero eslabón de la cadena de la industria, el alfil de los villanos en esta partida.
Este proyecto de Ley provee la facultad a las empresas de cerrar los páginas web que ellos creen que están infringiendo sus derechos de autor y marcas comerciales. El mecanismo de censura funciona de la siguiente manera: estas empresas dan aviso a los servidores de los sitios que dichas páginas que están bajo su prestación rompen los supuestos derechos de propiedad intelectual, dándole de esta manera un lapso de 5 días para bloquear la página sin la necesidad de presentarse ante cualquier tribunal. Lo mismo ocurrirá con la transferencia de archivos, es decir si bajamos música, armamos un blog para descargar los discos que nos gustan o simplemente ponemos en Facebook un enlace de YouTube (uno de los principales damnificados en la contienda ya que se trata de contenidos generados por los usuarios) los servidores deberán revelar los IP de las computadores (el IP es una etiqueta que identifica un espacio de conexión con otro, es decir la identificación única de un equipo) apropiándose de la facultad de cortar la conexión de dicho IP a la red. Aunque en realidad lo que estaríamos haciendo es copiar una información y transferirla. Sólo por eso nos podrían cortar nuestra conexión a internet por más que como usuarios nunca le vamos a hacer nada a ese disco, película o material que va a seguir existiendo en su versión original. Esa pena aparece como la más leve, con un poco de mala suerte nosotros que transferimos archivos con información registrada podríamos ir presos.
Aunque la LEY SOPA se encuentra actualmente en suspenso y siendo analizada dado el masivo rechazo que tuvo por parte de la comunidad virtual y de los sitios más populares como Google, Facebook, YouTube, Wikipedia o Twitter de este panorama surgen algunas preguntas. ¿Qué tiene que ver una ley gringa con nosotros que estamos al sur y lejos de todo esto? Los servidores de las páginas, los que suben la página que nosotros armamos para difundir cualquier información producen sus servicios casi en su totalidad desde Estados Unidos y la aprobación de esta Ley les cae con todo el peso. ¿Internet dejaría de ser lo que es actualmente si se aprueba esta Ley? Sí, hoy en día Internet es un espacio de libre de transferencia en contenidos y opiniones donde se mantiene el anonimato. Esta condición permite en situaciones de persecución en –por ejemplo- gobiernos totalitarios la difusión de otras voces. El anonimato dejará de existir con La Ley SOPA.
Más allá de este proyecto, ya se realizaron diferentes ataques al mundo de transferencia de archivos en la web y el 19 de enero de este año el servicio de la web Megaupload fue cerrado por el FBI y sus miembros detenidos, más allá de que la empresa esté radicada en Hong Kong. Este servicio gratuito alojaba el cuatro por ciento de la información total que circulaba en internet y que hoy por hoy está confiscada por la Oficina Federal de Investigaciones del Tío Sam. Las cosas no se presentan de la mejor manera, pero en la unión de todos los usuarios está la resistencia a la censura y el control que se esconde en una supuesta defensa de derechos de poderosos grupos económicos que ven como su industria del entretenimiento está cayendo a pasos agigantados en internet. Es por ello que se agrupan para ponerle fin a la era de libre circulación de información. Estados Unidos siempre obró “en nombre de la libertad” y ahora mientras escucho el fin del disco de Pappo Volumen 1 que bajé tiempo atrás de Megaupload y el Carpo pregunta ¿Adónde está la libertad? No aparecen respuestas a futuro.

sábado, 23 de julio de 2011

LA CASA FLOTANTE



Desde los márgenes de la ciudad, la casa respira. Inhala y exhala; es en esa exhalación donde se muestra más pura y esencial. En un invite nocturno.
La casa abrió sus puertas, los avispados sintieron el llamado y concurrieron. La imagen fue todo. El sonido lo complementó y los brebajes de góndolas sirvieron a la sed de los invitados.

Sintéticamente así fue el relato de los testigos y protagonistas de esa noche. Una noche en la que la luz fue negra en algunos lugares, con San La Muerte protegiendo. Una noche en la que las velas iluminaban las plantas y el paisaje era contemplativo por demás. Parecía que allí el tiempo se detenía y luego avanzaba más rápido de lo que establecen las leyes físicas.
Los seres flotaban con los pies sobre el piso. A veces bailaban, se dejaban llevar por acordes latinos que resonaban desde cajas fabricadas para tal función.
Aunque el frío era la media que circulaba el aire en esa época del año, dentro de la casa se respiraba espeso, humeante y superfluo, sobre todo cuando algunos músicos expresaban su yo más profundo en lenguaje musical. Bajo la denominación de Monoaural aquellos acordes eran devueltos afirmativamente en clave: con movimientos de cabezas que respetaban compases
Los que más perduraron dentro de ese espacio pensado mínima y máximamente como un todo veían quiénes entraban y salían. Aquellos que no podían ser parte de dicha ceremonia por causas desconocidas y quienes arribaban desprevenidos. Pelos largos, cortos, bien vestidos, no tanto, nada importaba de eso.
Todos tenían algo que expresar, hasta las paredes que se pintaban con imágenes. Era el futuro y el pasado; dibujos sobre paredes proyectados desde computadoras y revoques rupestres con simples fibras, todo convivía armoniosamente.

Fue la invitación de la Casa Flotante, así se hacía llamar ese lugar.

15-07-11



jueves, 10 de febrero de 2011

flash amigos




Imágenes de gente con onda fotográfica....

www.quemundohostil.blogspot.com

www.flickr.com/photos/franciscoagustin

www.flickr.com/photos/danpeople

miércoles, 9 de febrero de 2011

Iniciales

Armando de silencios míos
nunca escuchaste mi voz interior
diste lo necesario para callar
adivinando o intentando creer saberlo
naciste una vez más
después fijaste otra historia
oraciones al cristal cuando nunca le creíste de verdad.



A quién hizo que esto vuelva

martes, 23 de febrero de 2010

Pibe Chorro


"Como algo que existe, que parece de mentira,
algo sin vida pero que respira" Calle 13


Tiene hambre. ¿Qué va a hacer? Tiene sueño de tanto dormir con los ojos abiertos. ¿Qué va a hacer? Tiene frío, también por dentro de su cuerpo. ¿Qué va a hacer? Sí, va a buscar lo que no tiene, lo que tiene el otro... ¿Qué esperabas?, ¿fuiste a la escuela? él también, pero tuvo otro plan de estudio, vos tenés un plan, como yo, como tus amigos, él no. Vos querés que él no esté, yo tampoco quiero que esté, muchos son los que no quieren que esté. ¿Entonces qué hacemos? ¿él querrá estar ahí? cuando despierte ¿le hablarás? Entonces llegan las corbatas, los micrófonos, el tipo buena onda que cree que sabe lo que él tiene o quiere y el "yo tengo 14 años y soy más piyo que vos" dice con menos del metro veinte.
Le hacemos una canción, dos, un disco, un recital, un libro, la mejor nota, la peor(como esta). Le damos una cruz, la carga en el cuello. La vende y no espera el milagro o, la carga con las balas más eficaces, las palabras. Las irracionales palabras que se sustentan con la racionalidad del dinero por detrás.
Es eso. El dinero, el papel, un papel. Quiere un papel, entonces se lo doy pero ahora soy yo el que no tiene el papel, sin ese papel qué hago.Yo también quiero ese papel, seguro que sea verborragia, pero es lo que nos guía. Al fin y al cabo vivimos materialmente por ese papel.
Él no sabe de ismos, sabe que el papel es su ismo, como todos (o casi), ¿para qué les sirve los ismos? ninguno de esos lo va a ayudar, los ismos lo saben, él lo sabe, yo lo sé.
Va a robar, te va a robar, te va a matar, me va a robar (ya lo hizo y pidió perdón, pero "nosotros también necesitamos").
Entonces tiene hambre, yo no, seguro que vos tampoco. Hoy no tengo hambre, mañana no sé; si en el futuro estamos hambrientos nuestra memoria no va a existir y de todo lo que recién leíste es seguro que alguien va a querer que vos no estés: como ahora lo pensamos nosotros.

martes, 5 de enero de 2010

Tres pares de patas

Va a tomar el poder. Irá avanzando, de a poco. Yo lo preví, él también y hasta la radio lo dijo. Las caras cambiarán su fisonomía; serán más caras las caras. Las caras pobres como siempre no lo soportarán y se irán yendo de a una.
Mientras el zumbido, ese que no deja dormir, se reproduce con el calor de nuestras imprudencias, el presente cercano va a hacer que no mire, que me cuide, me prevenga y sintomáticamente viva en la continuidad de los días. Pero del otro lado de la ventana pasa él y vigila como una fuerza temerosa, invisible. Mientras yo, en otros mundos, a mis distancias la sigo.
No le creas, esquívalo, ni creas esto tampoco. Suena un televisor en la cocina, golpeo mi oreja y salgo. Cuando vuelvo ya no está solo. Vienen a disputarme la situación, clavo la mirada y sigo. No me ataques, total no estoy a tu altura.

lunes, 5 de octubre de 2009

Despertando


Despues de un largo tiempo llegó la idea.
No tenemos nada para decir... o tenemos todo, está en vos.

martes, 9 de junio de 2009

Desde adentro


Y un día miró para atrás. Al fin, como una cuenta pendiente, todos sus sentidos latieron y descubrió que el cielo, de a ratos, se veía limpio, que el fuego no sólo quemaba, también iluminaba el calor y que su piel sangraba. Era sangre, era vida, fueron señales.
Abrió los ojos, escuchó los gritos que reventaban las cabezas y fueron mucho más que oídos sordos. Y un día miró para atrás. Desde entonces toma una copa atenta, la observa y cae en la subida que ahora es su vida.
Le tiembla el pecho y las piernas, el miedo cada tanto reaparece, pero es vida. Es sentir, y un día miró para atrás; desde entonces los dientes blancos se ven. Está sonriendo, con la vista al frente y los pies livianos. Agradece a ese día, en el que miró para atrás. Para no ser lo que fue.

domingo, 31 de mayo de 2009

Enfrascos


Enfrascos en El Ayuntamiento
TRANSPIRANDO LA CAMISETA

Con la capacidad a más no poder, Enfrascos se despidió en su propia fecha del EP que les garantizó por el boca a boca, una proyección a futuro. Todas esas cosas que ya escuchaste: taco, sombrero pero sobre todo huevo arriba de las tablas

Por Facundo Cottet
Fue casi la liturgia nacional el reflejo de lo que subió al escenario de El Ayuntamiento. Nada del otro mundo. Es más: bien de este mundo, hasta de esta ciudad. “Enfrascos” descargó todo su repertorio a más no poder. Repasando todas las cartas que tienen para jugar: esas donde se mezclan el barrio, el fútbol, la murga, el adoquín, la bicicleta, la cumbia (pero la de acá), el lunfardo… la calle.
Iluminación verde, con un poco de humo de máquina para ambientar más la situación, el lugar repleto -donde sudaron algunas pieles- y el roce de hombros y brazos que estuvieron acorde al contexto. Todos parados, acá no hay mesas ni sillas. Se baila y se salta, no importa la columna que está en el medio de la gente. No importa si molesta la visual (cosa que sí hizo), no importa la previsibilidad de algún choque de cabeza contra ese poste, la banda ya está sobre las tablas y la música arranca.
“Ando, ando” fue la elegida por el grupo para empezar. El tema más pegadizo, y así dar la bienvenida a su fecha. Un estribillo que fundamentaba: Cantando un tango/intentando fantasear/que tu silueta me devuelva/ ese tono angelical .Entonces ahí la gente saltó. Lejos estaba el tema de sonar como un tango, la percusión con la guitarra hacían que un cuarteto cordobés en sus bases invada los oídos, hasta el final cuando el rock se coló por un rato.
Con remera del club de rugby de Los Tilos Fransisco Riera (voz) bailaba y se deslizaba siguiendo movimientos de escena ya conocidos. A su derecha una apuesta original de la banda: Victoria Torres Moure (corista/segunda voz). Es distintivo ver una mujer casi como frontwoman, en una banda al estilo de Enfrascos. Pero tampoco es fácil que su voz se inserte entre tanta percusión y esto por momentos se notó. Algunas deficiencias de sonido del lugar hacían perder el sabor que una voz femenina hubiese logrado si todo iba sobre los rieles sonoros adecuados. Abajo no importó mucho, la morocha se la bancó y hasta recibió halagos varios.
Y mientras la banda seguía lidiando con algunos retoques en la diagramación del sonido (por ejemplo, el bajista que pedía entre tema y tema que le suban el retorno de su instrumento) a veces los temas tenían fuerza, pero el volumen de las cajas estaba estancado en ese punto medio, de haberlo subido todo hubiera sido mejor. La cantidad de gente que se había acercado no fue planeada para ese tipo de volúmenes que por momentos pareció poco.
Pero el recital siguió su cauce, entonces Enfrascos aportó lo suyo. Repiques para entrar en una chacarera de la mano de “Brotan mi ganas”, una declaración de principios de parte del cantante hacia alguna “china” (si la banda fuera de algún pueblo olvidado del interior del país). Con pasajes de candombe, mezclando y mostrando un poco la escencia, esta banda hizo durante todo el recital una apuesta conocida pero arriesgada al mismo tiempo: acaparar un abanico de ritmos con un par de canciones.
Agradecen desde el escenario el apoyo al público que definitivamente es propio porque corean casi todos los temas. Las canciones que están registrados en el EP “Malabares” son gritadas (en su mayoría por gargantas femeninas).
El frenesí festivo baja los decibles, y ahí suena “Morocha”; de golpe se empiezan a ver chicas en los hombros de algunos verdaderamente caballeros cerca del escenario y la cara del cantante refleja una comunicación directa con las que están en las alturas. La canción parece “BsAs-New Yok” de Don Lunfardo en la intención. Los traumas de un amor más allá de circunvalación y la distancia que lo jode, entre otras cosas.
Desde el lado de afuera de la puerta alguien mira el recital, en un atisbo de correr la atención hacia ese lugar, los músicos avisan a la seguridad que dejen pasar a los pibes. Entonces se demuestra que “tienen códigos” y calle. La misma calle que le da espalda para hacer una versión con pasaje Hip-Hop para “Tango show”, aunque falta el invitado en la voz (un sujeto llamado Camilo) ahí se siente el punto alto del recital, donde los músicos muestran todo lo que tienen y caen parados ante ese desafío.
Por más de una hora el grupo (en momentos octecto) hizo bailar a quienes se animaban y podían entre el público. Vestidos con remeras de fútbol en una estética bien rioplatense y un proyector que disparaba imágenes de fondo en algunas canciones despidieron su primer EP “Malabares” para meterse a la semana siguiente de este show a grabar su primer disco.
Para atender: la cantidad de gente (dado su corta carrera) que se acerca a los recitales a enfrascarse. Porque, si el lugar se presta, es garantía casi seguro que los pies y la cabeza se van a terminar moviendo al escuchar sus canciones.

lunes, 18 de mayo de 2009

Chau Benedetti


No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.


M. Benedetti 1920-2009

sábado, 18 de abril de 2009

Click





Tropel The Hojas Secas

Tomá mi casa y hacé una fiesta.
Oscuridad sobre una mano de la vereda de 8 entre 61 y 62, gente refugiada en esa penumbra y el rock de unas décadas atrás pero en el 2009 dentro de la oculta finca.

Por Facundo Cottet

En un espacio -que es el living de cualquier casa antigua- armado de dos ambientes contiguos hay retornos, pies de micrófonos, instrumentos y Tropel, que le da la bienvenida a la apertura de otro espacio en la ciudad. Se trata del centro cultural “El gran sueño”, un lugar que funcionará como foco artístico, cerca de bellas artes, polo de atracción hasta en estas cosas.
El cuarteto que cultiva el sonido Spinetta en todas sus épocas juntas, fue por momentos arrollador, respetando la esencia de su nombre. Riffs limpios en los dedos de Lucas Vanza (única guitarra) en temas como “Tu Dios y Tu Miseria”. “Tu ley, tu estado/ tu dios y tu miseria” en clave sesentista, cercana al disco “Axis Bold as Love” de Jimi Hendrix del año 1968, y cargado de intención.
Se escuchó una solemnidad ecléctica en “Lejana”. Un arranque demoledor del tema, para bucear por melancolías de amor y armonías calmas en la estructura sonora, al momento de hacer eje en la melodía. Y de vuelta al estilo de los sesenta/setenta en los solos de la guitarra.
Mientras esto crujía desde los parlantes, la gente parecía hipnótica. En su mayoría (con las manos ocupadas con alguna bebida color amarilla) se balanceaban entendiendo la esencia que ofrecía Tropel. Una esencia que se carga también desde la tensión, ya que en ese lugar juegan un papel principal las teclas.
“Claustro de ausencia” (una historia para la memoria en tiempos complicados y de debate como estos que nos tocan escuchar desde los medios) le dio el pie al brillo del teclado, a cargo de Santiago Delia. Justificando, que a veces, es prescindible una segunda guitarra.
Cuando se agotaba el repertorio del cuarteto, parecía el final. Una instrumental, para alimentar oídos exigentes y el chau. Pero no. La gente -público amigable- pidió otra y entonces lo programado se desvirtuó. El final fue “Presagio” un tema que lleva el sello de todo lo descripto anteriormente, pero en una sola canción. Sólo que esta vez, el tiempo de ensayo le dio otro aire y ahora, con cercanías al funk, Lucas cantaba “Ya no quiero perderte otra vez nena/ estalla el mundo detrás de mi espalda/ recuerdos, presagios, miradas, desiertos/ no hay nada”.
Pero hubo más. Un intermedio para reciclar el aire y el desenfreno de The Hojas Secas para ponerle distorsión y adelantarse unos años en la contextualización de sonido. Ya no estábamos en los sesenta, ahora el living podría transformarse en un garage podrido. “Convidé” (con cada vez más olor a hit) y los movimientos rock de Lucas Javuet para abrir el repertorio y continuar con la fiesta del rock.
Mientras Tropel precipitó sus canciones, en la vereda había gente. Cuando The Hojas Secas descalabraba su verborragia sonora al estilo The Strokes, la vereda seguía con gente. La fiesta siguió, ¿dónde…? En la calle, donde se vive el mejor rock.

miércoles, 8 de abril de 2009

ONDA VAGA



BRILLA UNA LLAMA
El grupo de música que parece no comulgar con la modernidad y toca sin amplificadores desembarcó su sanación sonora en la ciudad de La Plata y todo fue cálido.

I
Las velas encendidas en el piso parquet. Cada una, dentro de un vaso de plástico, formaban un semicírculo, donde era el fuego el que dividía los roles
Antes de ver esto, el patio funcionó de purgatorio, del lugar de la espera. Hubo una diferencia: el espacio al que se ingresaba estaba lejos de una representación celestial. Poca luz, olor a humo sin ganas de desaparecer y una línea de mini candelabros de cera que ardían, parecido a un círculo de sal.
No era el cielo, tampoco el infierno. Se trato de una combinación de éstos dos pero en la tierra. Cualquier día es un auditorio. Ese día, el lugar fue algo más: una burbuja quizá, que detuvo el final de un domingo y en donde el tiempo no corrió por dos horas.

II
¿Qué fue lo que logró esto?, ¿Por qué se cambió la atmósfera en ese momento? Cinco personas pueden encontrarse entre los responsables. En su ejecución a ciertos instrumentos musicales, que transforman y exaltan los sentidos. No hay electricidad de por medio, lejos están los ruidos que agotan, en algunos casos, los oídos. Aquí, todos los sonidos salen del alma, de las entrañas mismas de estos sujetos. No se necesitan micrófonos, ni amplificadores, sólo de la sinceridad que transmite con su obra “Onda Vaga”.
Este grupo autodefinido como “música de sanación y meditación” se sentó en las sillas puestas una al lado de la otra, mientras eran asfixiados por unas doscientas personas; cerca, muy cerca. Algunos de los asistentes a esta particular ceremonia de sanación desafiaron lo establecido y se ubicaron delante de la primera fila, sentados en el piso. Nunca pudieron estirar sus piernas desde el suelo. De hacerlo, hubiera implicado romper la última barrera y pasar el fuego que delimitaba quién era quién. Las pequeñas llamas dividían los roles, de un lado los músicos, del otro el público.

III
“Su silencio es nuestra música”. Así, sin más, con esas palabras, trombón en mano, Germán Cohen hace los honores de bienvenida. Y como toda ceremonia marca sus reglas, casi dogmáticas para los presentes. Éstos, entienden que el show no son ellos, y que esa tarde noche fue para escuchar música. Entonces, eso se hizo: escuchar.
Introducción instrumental como para empezar con la cura de corazones heridos. “Ya”, fue el segundo de los diecisiete mandamientos vagos. Entonces, la meditación y el estado de conexión en los sacerdotes a cargo comenzó con el canto de “Me pega fuerte”, una declaración despojada y sincera de alguien inestable en decisiones para el amor.

IV
Una chica, baila sobre un costado del fogón urbano y organizado del auditorio del Centro Cultural Islas Malvinas. Ve a la gente sentada en el piso (muy cerca de la banda) y encuentra un lugar, un hueco que le va a hacer cambiar su óptica del momento. Ella va y se arroja como imantada ante las maderas. Aunque ya no está parada, su pulso no se pierde, mueve su cuerpo de la cintura para arriba. A su lado, un chico de barba, pelo estirado para atrás por una vincha, pantalones estilo hindú y bolso de típica feria artesanal le susurra algo al oído dos minutos después de que ella haya encontrado la posición ideal. Cordialmente, la recién ubicada le responde. Él asiente con la cabeza y se queda mirándola de reojo. Observada, simula un sonrojo y entra en la meditación que proponía Onda Vaga.
Desde ese momento, sus manos marcaron el tiempo en cada canción. Su compañero de ubicación pensaba cómo acercarse hasta ella, qué decir para entablar relación. En las sillas, las parejas estaban para el deleite, el lugar corría fuera del tiempo y espacio, alcanzando la calidez que muchos fueron a buscar.

V
El quinteto va variando los roles instrumentales, el guitarrista pasa al cajón peruano, mientras que el trompetista agarra las maracas y se para en el medio de la canción. Por momentos, la acústica, de lo que fue transformándose en templo, permite que el diálogo entre los sacerdotes y fieles se susurre y con eso alcanza. El reloj corre, pero nadie se da cuenta. Los celulares, caracterizados por interrumpir estas situaciones, misteriosamente están enmudecidos. “Esta noche es hora de entregar muchos besos / y darnos cuenta que a veces nos cuesta”, fue el arranque de una de las últimas canciones (Rayada) de melancolía, declaración y sanación. La introspección desde las cuerdas de guitarra y del cuatro (un instrumento de la familia de la guitarra pero con sólo cuatro cuerdas, usado para los ritmos centroamericanos preferentemente) fue entera y decididamente hacia cada uno de los presentes. Después de eso, la ceremonia empezaba a cantar su final.

VI
“No me importa si el viento va al oeste/ o para atrás donde sea voy a ir/voy a cortar las guirnaldas de esta peste…” fue la propuesta, luego de mostrar todos los males producto de tropiezos con su corazón en las anteriores canciones, de que siempre hay que seguir para adelante. Eso, es uno de los fundamentos planteados por esta especie de religión en sus ceremonias, que constantemente entre tanta oscuridad brilla una luz. Y como hay luz, hay movimiento, y como hay movimiento hay pulso, y si hay pulso, hay vida. El pulso de la ceremonia se acelera con la canción “Experimento”, los músicos bailan de pie, pero la gente sigue sentada. “Iba tan guapa que ni se la vea/ con su dulce, mi leche/Ay Ay Ay Ay Ay Ay este experimento, yo lo recomiendo” en sonido de rumba con algunos alaridos al estilo mariachi. Entonces se notó que hubo luz, más allá de que las velas ya terminaban de arder y, de a una, se iban apagando. De pie siguieron hasta el final de la canción –la anteúltima- y lejos de las sillas los vagos terminaron su ceremonia de sanación. Fue “Mambo” (autoría de Andrés Calamaro) lo que cerró el concepto sonoro y dejó un silencio sano en la, ahora nuevamente, sala.

VII
Los peregrinos de la ceremonia finalmente se pararon y muchos se miraban entre ellos, tenían la sensación de haber pasado por un estado de hermetismo que resultaba propio de una sanación. Lentamente fueron saliendo y el aire era distinto: ya sabían que estaban en el patio del Centro Cultural Islas Malvinas, que era domingo y que al otro día todo volvería a ser como antes.
-Chau, un gusto. Dijo el chico que estaba sentado delante de todo con barba, pelo peinado para atrás y pantalón hindú
-Chau, ¿ya te vas?, respondió ella. Como queriendo saber algo más sobre él, después de haber pasado juntos aquel momento que ya parecía lejano.
-Si si, fueron sus últimas palabras. Y se alejó
Quizá, él perdió en algún momento la esencia de Onda Vaga y no se dio una oportunidad, o tal vez creyó oportuno sólo el momento de la sanación/recital para la ocasión de buscar algo más en ella. Ya en la entrada al lugar, la chica miraba la cartelera para ver qué pasaría en el Centro Cultural la siguiente semana.


foto: Facundo Arroyo
dieño: Nahuel Torras

jueves, 19 de marzo de 2009

"Sheriff, que limpio el templo está"


Momo Sampler fue el último disco de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricotas. Fue “Momo-Sampler: un carnaval de la emulación”, según su mismo prólogo. Fue en el año 2000, después de pasar el miedo al cambio de milenio, antes de la caída de las torres en EE UU y de otro derrumbe social-político-cultural y económico en Argentina.
Fue una obra conceptual que presagiaba lo que se venía, fue la pluma zagas y acertada del Indio Solari (líder de Los Redondos), su mirada y transcripción del mundo, usando el lenguaje que más maneja: el de la calle –aunque ya no se lo vea en ella desde años-, donde las prostitutas pelean en los cordones su propio destino, los trajeados gastan el último aliento para su escape al más allá y en el cual los chorros -al igual que la policía- se sienten a gusto, en su jungla.
El disco fue “las últimas aventuras” sobre las tablas de un movimiento que empezó como vanguardia, y mostró otra manera de vivir en “el mercado de todo amor”. Desde antes de los duros años de plomo, hasta la peligrosa y costosa época de pizza con champagne. Fue la guerra fría (bajo el ala del mítico y oscuro disco Oktubre), fue otra explicación de la depresión de la década del 80’ y “El futuro llegó hace rato” –en el estribillo de Todo un Palo-, último tema de “Un Baión Para el Ojo Idiota” (1988).
Fue vida, muerte (escrito con el apellido Bulacio, -seguidor de la banda detenido después de un recital de la banda en el club Obras Sanitarias en 1991 y encontrado muerto producto del abandono policial en la comisaría-), otra vez vida en el disco Luzbelito y muerte de nuevo, para terminar un ciclo, en Momo Sampler. Este nombre compuesto fue un disco que cantó, canta y cantará contra “Susanita, tan bonita.”
Susanita y Los Redondos tienen algunos puntos en común. Susanita arrancó su carrera en el año 1969 con la publicidad del jabón “Cadum”, ahí había logrado entrar a donde quiso de chica. Por esos años Los redondos no existían como tal, pero el génesis a todo lo anteriormente escrito estaba en La Cofradía de la Flor Solar (una comunidad de músicos, intelectuales y artesanos fundada a mediados de los 60 en la Ciudad de La Plata) que sería el canal y polo de atracción para el nacimiento de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Patricio Rey miraba desde enfrente lo que Susanita disfrutaba. Él, quería hacer el cambio a lo que Susanita le sonreía. Ella, disfrutó que el futuro haya llegado hace rato, despegó en los tiempos de quietud en la sociedad argentina. Se calló, nunca vio y ni se le atravesó por la cabeza lo que Patricio Rey grito por última vez en Momo Sampler.
Hoy Susanita pide la pena de muerte para el que mata. Sin conocerse, con ópticas y sentimientos diferentes, el Indio Solari alertó, y aún lo sigue haciendo, todo lo que puede llegar a generar lo que alguien como Susanita pueda decir.
Hoy, también, ocho mil personas debaten en el portal de Facebook -mayoritariamente apoyando- los dichos de Susanita, en relación sobre para quiénes deben ser los derechos humanos. El Indio Solari durante una entrevista por la salida del disco Momo Sampler en el año 2000 dijo: “El concepto del álbum tiene que ver con este sistema medio travestido, esta hipocresía general, donde todo el mundo trata de sostener un estado de cosas que es farsesco. Tiene que ver con la emulación del carnaval”. Por estas horas, desde programas televisivos con caras visibles como las de Jorge Rial, Mauro Viale, el Facha Martel y una lista de nombres que continúa se sigue detrás de Susanita, que con su canción por momentos hipnotiza los medios de comunicación, instalando la agenda mediática desde esos espacios.
Por eso el esfuerzo en la comparación; la canción número ocho de Momo Sampler (“Sheriff”) canta : “ladrá! ladrá! y mordé!/ No permitas que pise mierda en mi jardín”, para resumir sarcásticamente lo que Susanita piensa :”No tienen norte, no tienen salvación/hacé el trabajo y redimilos, por favor/Que se mejoren allá en la eternidad.../partiles el buñuelo y quitá mi pena así”.
De ese disco también se desprenden frases como : “Están mis muertos, están tan lejos, de la pantalla en que vos te mirás”, de la demandante “Dr Saturno”. Pantalla, mirar, medios de comunicación, todo parece mezclarse en esa emulación de la que hablaba un simple cantante de rock, que pudo ver (seguramente como varios otros) que lo sucedido no es más que “el carnaval farasesco.”


dibujo: Nahuel Torras

lunes, 2 de marzo de 2009


Sólo es tiempo que muere

"La realidad tiene de más en más esta apariencia de pequeña pantalla"

Las prisiones, de momento buenas... después complican.
Por eso el andar, desafiarse y desafiarlo.
Avanzo, desde los costados voces miradas y silencios

La realidad baila con el destino.
Sentada, la casualidad mira resignada.
En un hálito, se para y entiende que la realidad no existe,
entonces empuja y se transforma, muta.

Ahora la causalidad es la que camina, en el pasado y el presente
Para irse hasta otra versión,
a donde la casualidad la llame a gritos
como en ésta, para matar a la ficcional realidad.

lunes, 16 de febrero de 2009

Entrevista exclusiva


Entrevista Exclusiva.
La habitación era la número 132 y el refugio que significaba para él cualquier lugar cerrado, le producía placer, ante tanta soledad popular.
Dentro de esas paredes, no había reglas ni normas. Por eso las secuelas, por eso las huellas de noches anteriores. Convivían las cucarachas (en la noche) con los restos de cocaína, crack y marihuana sobre la mesa de luz. Un tacho que hacía de escupidera en la cabecera de la cama mezclaba restos de pizzas, vómito y papeles. Los jugos gástricos se condensaban al final del balde y el olor se percibía sólo cerca de ese depósito de vergüenza.
Una guitarra exclusiva para él descansaba en el bañadera, sin ningún por qué definido. Decía que mientras el instrumento estuviera en el baño, absorvería todas las energías necesarias para transmitir lo que él ya no podía darle. Por sus excesos y resacas continuas.
“Todo lo que dejamos nosotros termina en los baños, por eso está ahí”. Respondió durante la entrevista. “En ese lugar vive lo bueno del hombre y lo malo, ahí me arreglo, me destruyo y me vuelvo a arreglar”, respondía. Mientras señalando, se dejaba notar bajo su brazo las marcas de los pinchazos de heroína. Las venas querían escapar. Le aparecían calles moradas e hinchadas que corrían desesperadas por sus extremidades totalmente consumidas, más cercana a cualquier desnutrido de algún país africano que al de una estrella musical.
Esa tarde parecía obsesionado con el baño, quiso terminar la entrevista sentado en el inodoro, mientras yo, parado frente al bidet (desde donde se veía un líquido verdoso algo marrón pegado –de varios días seguramente- en el fondo de ese elemento) lo miraba y entendía que él ya no tenía más lugar a donde escapar.
“¿Sentís el olor que hay acá?, es especial. Casi mágico. Pero no en el de la belleza que creen todos. La mierda, el moho que se hace en el cielo raso, el papel higiénico mojado. Las partículas que largan los algodones con sangre, mezclado con las hormigas que aparecen. Hacen una atmosfera perfecta”, fue algo de lo que dijo.
A veces fijaba su punto, al fondo del desagüe de la bañadera, del bidet o el inodoro. “¿Sabés a donde va a parar todo esto? A nosotros mismos. Dentro nuestro tenemos meo de rata, restos de mierda propia, pero también ajena y cuántas basuras más. Y cuando lo entendamos, todos nos vamos a llevar mejor y nadie va a discriminar al otro y todos vamos a ser la misma escoria. Como ahora, pero entendiéndolo. Entonces no nos va a molestar revolver la basura, pelear contra los perros enfermos, patear ratas, y luchar contra los gatos por el destino de sus presas”.
Y así corrió el resto de lo que era mi reportaje exclusivo, entre escupidas, incorduras, olores inolvidables y retazos de ideología escatológica. A la noche dio su mejor recital en la historia. La madrugada lo encontró demasiado cerca de la basura y le gustó tanto que amaneció en la bañadera (esa que a la tarde había estado mirando en una fijación propia de un suicida, antes de saltar al vacío) muerto y asfixiado por su propio vómito. Drogas, alcohol, y palomas que miraban desde la ventana fue lo único que se escribió en esa mañana, junto a su cuerpo que pesaba en el mármol, custodiado y sobrevolado por moscas. Él fue titular, de los policiales. Yo jamás pude publicar mi entrevista exclusiva. Tenía razón, la basura es parte inseparable de nosotros.